Palabras de la Primera Dama de la República,Dra. Margarita Cedeño de Fernández, en el Acto Inaugural de la IV Reunión


Hotel Hamaca, Boca Chica, 27 de marzo de 2008

En el mes de marzo, fecha en que celebramos el Día Internacional de la Mujer, es pertinente realizar actividades que procuren visibilizar y revalorizar los temas que inciden e impactan en el desarrollo de las mujeres, reconociendo la relevancia de su rol en el bienestar de sus familias y comunidades. 

Este año ha sido notable el entusiasmo mostrado, tanto por las instituciones públicas como privadas, a todos los niveles, y la sociedad civil en su conjunto, en la realización de diversos e importantes eventos en los que la perspectiva de género ha sido tratada desde enfoques multidisciplinarios que han permitido un abordaje plural e integral; así como una notable difusión y promoción de los valiosos aportes de las mujeres en el progreso de la nación.

En este sentido, en apoyo a las acciones de alto impacto del gobierno del Presidente Dr. Leonel Fernández, nuestro Despacho ha propiciado en este mes la realización de actividades de promoción y difusión del liderazgo femenino, tales como el Premio “Mujeres de Progreso”, dirigido a resaltar los logros de mujeres meritorias del Programa Progresando y el Premio a la Excelencia Magisterial Ercilia Pepín; el Premio a Mujeres destacadas de la Provincia de Santiago, así como actividades de formación, reflexión y actualización, como el “Seminario Internacional Mujer y Desarrollo Sostenible” y el “Seminario Taller sobre Mujer y Salud: por el derecho de cada mujer a la equidad, el acceso y la calidad en los servicios de salud”. 

Es para nuestro Despacho un gran honor cerrar las actividades del mes de marzo de este año, con la realización de la IV Reunión de la Coalición de Primeras Damas y Mujeres Líderes de América Latina sobre Mujer y Sida, que para nosotras es una actividad de gran relevancia por dos razones fundamentales:

Primero, porque es una iniciativa innovadora y sin precedentes. Es la única de este tipo, no sólo para nuestra región, sino en todo el mundo; y,

Segundo, porque representa la capacidad de articulación de acciones, el espíritu solidario y el liderazgo democrático, de las mujeres latinoamericanas. 

Esta Coalición nace por iniciativa de la Primera Dama de la hermana República de Honduras, con el apoyo del Programa Conjunto de las Naciones Unidas (ONUSIDA) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas para el VIH/SIDA, celebrada en Nueva York, en el año 2006.

Por primera vez, las Primeras Damas y mujeres líderes de la región de las Américas, incluyendo las redes de mujeres viviendo con VIH, hemos conformado una alianza con la misión de contribuir a los esfuerzos regionales para la disminución de los efectos de la epidemia del VIH, promover el acceso universal a los servicios de salud, fomentar los derechos de las mujeres basados en los derechos humanos, así como propiciar un entorno social y cultural favorable para disminuir el estigma y la discriminación relacionados con la epidemia.

Las estadísticas sociodemográficas y económicas de nuestro país y de la región en general, evidencian que la inequidad de género es todavía un reto por superar.  La pobreza es más aguda en la población femenina, sobre todo en el caso de las mujeres del medio rural y esta situación de pobreza, por lo general, se presenta asociada a bajas tasas de educación, empleo, participación social, además de un acceso escaso a la recreación sana, los deportes y la cultura, así como una alta prevalencia de infecciones y enfermedades.

En materia de salud de la mujer, la pobreza también se relaciona a una mayor incidencia de cáncer de mamas y cáncer cérvico-uterino, asociada a una salud preventiva más escasa y a una atención más tardía, así como una mayor incidencia de VIH/SIDA asociada a la práctica de conductas de riesgo, violencia y bajos niveles de educación.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) ha observado que “la epidemia de SIDA se está tornando el mayor obstáculo aislado para la reducción de la pobreza. De esta manera, la prevención y el tratamiento del VIH y del SIDA necesitan tener un papel central en las estrategias nacionales y regionales de reducción de la pobreza, con un enfoque en la garantía de una respuesta multisectorial y con la participación de múltiples actores”.

Según los resultados de la Encuesta Nacional de Salud (ENDESA del año 2007), el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida sigue siendo un grave problema de desarrollo que afecta significativamente el desarrollo humano de nuestro país y del mundo.

Y lo que es peor aún, la feminización de la epidemia, entre las personas con menos de 24 años, está comenzando a tornarse más evidente en las estadísticas de salud pública.

A nivel nacional, los datos revelan que la prevalencia entre las mujeres era casi el doble a la prevalencia encontrada entre los hombres. Por lo que, a consecuencia de una mayor incidencia de casos en mujeres, la transmisión perinatal ha aumentado.

Las personas sin educación formal aparecen como las de mayor riesgo de contraer el virus, con un 2.6%, y se observan algunas diferencias en cuanto a edad, región y zona de residencia. La zona rural tiene el mayor porcentaje de personas con VIH, ya que registra un 1%, frente al 0.7% de la zona urbana.

La seroprevalencia nacional es de 0.8% en la población entre 15 y 49 años; esto representa aproximadamente unas 46,500 personas infectadas. La prevalencia en hombres es de 1.3%, encontrando la más alta en el grupo de 35 a 39 años. En mujeres, la prevalencia es de 1.4 %, siendo la más alta en el grupo de 30 a 34 años y en mujeres embarazadas es de un 2%. 

En general, las edades que concentran mayor proporción de infección están entre 15 y 44 años, se trata por tanto de personas productivas y sexualmente activas.    

Como Primera Dama no podemos quedarnos de brazos cruzados ante esta terrible realidad.  La Coalición de Primeras Damas y Mujeres Líderes de América Latina sobre Mujer y Sida surge como mecanismo para impulsar acciones que contribuyan a enfrentar la feminización de la epidemia del SIDA.

Es oportuna la Coalición porque las investigaciones han demostrado que las niñas y las mujeres son más vulnerables al VIH/SIDA por razones biológicas, epidemiológicas, sociales y culturales. Entre ellas, las más vulnerables son las mujeres de los sectores sociales desfavorecidos y, dentro de ellos, el grupo de niñas y adolescentes; tanto por la condición de marginación en que viven, así como las situaciones familiares adversas en que se desarrollan, sumado a una deficiente educación sexual y la inmadurez de su aparato reproductor. Otro grupo de alta vulnerabilidad es el de mujeres cuya pareja está particularmente expuesta a incurrir en prácticas de riesgo, tales como personas migrantes o sometidas a cualquier situación de explotación y/o violencia.

La educación integral y el acceso a la formación e información oportuna y de calidad permitirán reducir estos indicadores. Aquellas sociedades en las que las mujeres gozan de mayor igualdad, tienen muchas más posibilidades de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015, con respecto a la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer y la reducción de VIH/Sida.

La participación en esta Cuarta Reunión de la Coalición de Primeras Damas y Mujeres Líderes de América Latina sobre Mujer y Sida, es una ventana abierta a la esperanza, al trabajo comprometido y a la justicia social.

Si bien es cierto que la situación de desventaja de las mujeres en relación a los hombres es una realidad histórica de larga y triste data, hoy más que nunca, las mujeres, desde todos los estamentos de participación donde ejercemos nuestra ciudadanía, sean estos públicos o privados, estamos cada vez mejores informadas, capacitadas y más comprometidas en la construcción de las oportunidades que nos permitan superar tales desventajas.

El siglo XXI se perfila, sin dudas, como el siglo de las mujeres. Nuestra región latinoamericana está despertando de una prolongada historia de inequidades de género en donde las condiciones de desventaja económica, social y política nos colocaron en las posiciones más vulnerables en materia de salud, educación, generación de ingresos y movilidad social.

Hoy dejamos formalmente inaugurada la Cuarta Reunión de la Coalición dando paso a una nueva puesta en común del entusiasmo, el compromiso y el talento de las mujeres líderes de la América Latina, apuntando a una región más eficiente y eficaz en lo referente al establecimiento de políticas multisectoriales de salud, con énfasis en mujer y sida.

Sean todas bienvenidas y bienvenidos y que nuestra reunión sea de mucho éxito para cada una de nosotras, de nuestras organizaciones, de los países de procedencia y de la Región Caribeña y Mesoamericana.

Decía John Stuart Mill que no hay mejor prueba del progreso de la civilización que el progreso del poder de cooperación. Las acciones desarrolladas desde esta Coalición de Primeras Damas y Mujeres Líderes reflejan los avances que estamos logrando para legar a las generaciones presentes y futuras un mundo mejor, en el que nuestros hijos e hijas, y especialmente las mujeres, sin importar su condición, puedan ser las artífices de su destino y alcanzar la felicidad.

Queridas amigas y amigos, les abrimos las puertas de  la República Dominicana, compartimos con ustedes nuestra alegría y esperanza de poner una luz en el tema y les expresamos nuestro compromiso de seguir unidas, trabajando para hacer realidad en las naciones latinoamericanas y caribeñas la existencia de sociedades desarrolladas, inclusivas y libres de discriminación y estigma, donde todas y todos seamos protagonistas en la construcción del desarrollo, la justicia y la paz social.

Muchas gracias.  

Tags


Aliados

Primera Dama Honduras

Consejo Presidencial del SIDA en la República Dominicana

ONUSIDA

Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH/SIDA

Organización Panamericana de la Salud

Fondo de Población de las Naciones Unidas

Programa Mundial de Alimentos


 

Donado por Politécnica Nacional